Teodoro García Pastor, un gajanejero en Mauthausen

La Guerra Civil Española ha sido, con toda seguridad, el acontecimiento histórico que más ha marcado la vida de Gajanejos. Nuestro pueblo fue destruido en su totalidad durante el transcurso de la Batalla de Guadalajara, y muchos de los habitantes del pueblo se vieron obligados a refugiarse en otras localidades de la zona como Torija, Utande, Valdesaz, Atanzón, etc. y de la provincia de Cuenca (Campillo de Altobuey, Carboneras, Motilla del Palancar). La Guerra Civil dejó en Gajanejos muchas viudas, muchos huérfanos, muchas familias rotas; toda una colección de desgracias que, lamentablemente, no terminaron en el 39.

Es el caso de Teodoro García Pastor, nacido en Gajanejos entre 1908 y 1913 (según cuentan los que le conocieron) en el seno de una familia humilde, que residía en una casa cercana a la antigua Plaza Mayor (hoy Plaza del Pueblo Viejo), cerca de lo que en aquella época era el Ayuntamiento.

280px-KZ_MauthausenEn el transcurso de la guerra, nuestro paisano fue destinado a las cocinas instaladas por el ejército republicano en la localidad de Torija, desde donde se cree que fue enviado al frente del Ebro. Como tantos otros españoles, Teodoro debió seguir el camino del exilio hacia Francia, donde entraría en las Compañías de Trabajadores Extranjeros establecidas en el país vecino, para pasar desde allí al campo de Mauthausen, donde falleció el 30 de Julio de 1941 (con el nº de matrícula 1711). Junto a él, perecieron más de 60 guadalajareños, entre los que también se encontraban varios prisioneros nacidos en pueblos del Valle del Badiel:

Marcial Abad Valentín, con nº de matrícula 0009, natural de Muduex (no consta fecha de defunción).

Esteban Díaz Baides, con nº de matrícula 1153, natural de Ledanca, fallecido el 7 de Enero de 1942.

Julián Durante Marina, con nº de matrícula 1230, natural de Heras de Ayuso, fallecido el 13 de Abril de 1942.

Domingo García González, con nº de matrícula 1688, natural de Torre del Burgo, fallecido el 7 de Diciembre de 1941.

Pedro Solana Badre, con nº de matrícula 4317, natural de Heras de Ayuso, fallecido el 25 de Agosto de 1942.

¿QUÉ ES UN CAMPO DE CONCENTRACIÓN?

Un campo de internamiento, de refugiados, de trabajo correctivo, de realojamiento, de concentración, es un espacio creado con el fin de internar en él, durante un período indeterminado de tiempo, a diversos grupos de personas a las que se desea mantener separadas del resto de la sociedad (normalmente aludiendo a razones políticas y/o raciales), y a las que se ha arrebatado el derecho a tener un juicio legal.

Los campos de concentración, en su concepto moderno, surgieron a finales del siglo XIX. Durante la Guerra de Independencia Cubana, los españoles los utilizaron para aislar a la población rural de la isla, evitando así que pudieran apoyar a los independentistas.

No obstante, han sido los campos de concentración nazis los que han tenido mayor repercusión histórica, debido a la gran cantidad de personas que fueron internadas en ellos y a la particular crueldad y dureza con que trataron a los internos, entre los que había un buen número de españoles.

ESPAÑOLES EN MAUTHAUSEN

A su llegada al poder, en enero de 1933, una de las primeras medidas tomadas por los nazis fue la creación de los Konzentrazionslager (KZ), amparados por un decreto ley que autorizaba los arrestos arbitrarios. La gestión de esos campos correspondía a las Schuzstaffel (SS), quienes implantaron en los mismos una brutal disciplina. Entre 1930 y 1940 se crearon 6 grandes campos de concentración en Alemania y Austria: Buchenwald, Dachau, Flossenburg, Mauthausen, Ravensbrück y Sachsenhausen, en los que fueron internados unos 25.000 prisioneros. El campo de Mauthausen se creó coincidiendo con la incorporación de Austria al Tercer Reich, en 1938, con la finalidad de exterminar, de una u otra forma, a todos los que entraran en él.

Se calcula que en abril de 1939 habían llegado a Francia unos 500.000 españoles, derrotados (pero no vencidos), en busca del exilio. Un año antes, el Gobierno francés había creado una red de campos de refugiados (Angulema, Vernet d´Ariege, Sainte Anne, Saint-Cyprien, Le Barcare, etc.) en los que iban internando a los republicanos españoles, así como a judíos y antinazis de otros países europeos. La mayoría de ellos acabaron alistándose en las llamadas Compañías de Trabajadores Extranjeros.

Con la ocupación de Francia por el ejército alemán, los republicanos que se encontraban en estas Compañías de Trabajadores Extranjeros pasaron a manos del ejército nazi, quien los mantuvo en los STALAGS, esperando indicaciones del gobierno de Franco. El 25 de Septiembre de 1940, Serrano Suñer, cuñado de Franco, en conversación con Hitler, decide entregar a los “rojos españoles” a la Gestapo, considerándolos “apátridas”, para que sean sometidos a trabajos forzados en campos de concentración.

España no os quiere; os ha arrebatado la nacionalidad, la razón de ser. Nadie saldrá vivo de aquí; estáis condenados a muerte sin juicio previo. La primera que os ha condenado es España.

MUERTOS EN VIDA

El campo de Mauthausen se encuentra ubicado en el centro del valle del Danubio, una zona de espectacular belleza paisajística, caracterizada por la dureza de su clima, con fuertes nevadas en invierno y veranos muy calurosos.

Como la mayoría de los campos de concentración construidos en la Alemania nazi, el de Mauthausen estaba estructurado en diferentes áreas: la Plaza de la Llamada, las barracas, el Revier, el crematorio, las cocinas y los edificios administrativos. Todo ello rodeado de un grueso muro, construido por los propios reclusos, que nunca llegó a terminarse.

Con el tiempo, el campo fue subdividido en partes, una de las cuales era el sub-campo de Güsen, donde se encontraban buena parte de los internos españoles.

mauthausen

La mayoría de los deportados a Mauthausen trabajaban en la cantera, transportando piedras de hasta 50 y 60 kilos, subiendo y bajando sin descanso los famoso 186 peldaños que daban acceso a la Wiener-Graben. Estas piedras serían utilizadas para empedrar el campo y edificar el muro que rodeaba el recinto, así como para pavimentar las calles de algunas ciudades de Alemania y Austria, entre ellas las de la propia Viena. No en vano, este campo fue construido en Mauthausen por la existencia de la cantera. Otros eran “cedidos” a empresarios de la zona, que los utilizaban a cambio de una pequeña cantidad de dinero que entregaban a las SS. Una pequeña minoría de los prisioneros, aquellos que tenían un trabajo cualificado y necesario para los intereses de los alemanes, contaban con algunos privilegios respecto a los demás.

Después de unas 10 horas de trabajo, la comida que se suministraba a los prisioneros era extremadamente escasa, y solía consistir en una especie de sopa con verduras, patatas y algo de pan. Muchos caían desfallecidos diariamente por las penosas condiciones higiénicas, los trabajos forzados y la escasa alimentación.

En los barracones, los presos vivían en condiciones infrahumanas, hacinados, plagados de piojos, atacados por todo tipo de enfermedades. Al entrar al campo, se les asignaba un número, se les entregaba un traje a rayas, y se les despojaba de los pocos objetos personales que llevaban. A los republicanos se les colocó entonces un triángulo azul a la altura del pecho, y fueron llamados los rojos españoles. Dentro de todo este mundo de miseria y desolación, quedaba entre los prisioneros un lugar para la solidaridad. De esta manera, un grupo de españoles creó una especie de organización clandestina que se encargaba de ayudar a los más desvalidos.

La comunicación de los presos con sus familias fue totalmente nula hasta febrero de 1943, fecha en que las autoridades alemanas les concedieron el derecho a escribir una carta cada seis semanas, de unas 25 palabras y contenido familiar.

No es posible apuntar con certeza el número de españoles que perecieron en este campo, si bien es cierto que las cifras de deportados oscilan entre los 8.000 y los 9.000, de los que sobrevivieron entre 1.500 y 2.000.

LA LIBERACIÓN

Las tropas norteamericanas liberaron el campo el día 5 de Mayo de 1945, quedando los soldados profundamente impresionados por las condiciones de insalubridad y desnutrición en que se encontraban los internados en él. Los prisioneros fueron entonces trasladados al Hotel Lutecia de París, desde donde fueron progresivamente deportados a sus países de origen. Todos, menos los españoles, ya que el país no tenía un gobierno legal que pudiera representarlos. A partir de este momento, cada uno tomó su camino; algunos hicieron su vida en Francia, otros emigraron a América, y otros esperaron hasta que pudieron regresar a su tierra natal. Lo que todos comparten es el sello que deja la tortura, la deshumanización total, la desolación que en ellos dejó el holocausto, ese que todavía algunos dicen que no existió.

Desde esta página, dedicada al pueblo de Gajanejos, queremos rendir homenaje a Teodoro y a todos los hombres y mujeres, de todos los pueblos y ciudades del mundo, que murieron en maos de los nazis, y cuyo único “delito” fue estar en el lado de los perdedores.

Nuestra intención es dar a conocer este oscuro episodio de la historia europea y contribuir, de alguna manera, a que estas atrocidades no vuelvan a repetirse.

Más información: 
Mauthausen Memorial
Amical de Mauthausen
 
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Gozos a San Antonio de Padua

Pues vuestros santos favores
dan de quien sois testimonio,
humilde y glorioso Antonio
rogad por los pecadores.
 
Vuestra palabra divina
forzó a los peces del mar
que salieron a escuchar
vuestro sermón y doctrina.
Y pues fue tan peregrina
testimonia mil errores.
 
Humilde y glorioso Antonio
rogad por los pecadores.
 
Vos sois de la tempestad
el amparo milagroso
del incendio riguroso
agua de la caridad
puerto de seguridad
del mar y de sus rigores.
 
Humilde y glorioso Antonio
rogad por los pecadores.
 
Sanáis mudos y tullidos
paralíticos, leprosos y
endemoniados furiosos
restituís los sentidos,
volveréis los bienes perdidos
y curáis todos favores
 
Humilde y glorioso Antonio
rogad por los pecadores.
 
Sanáis de gota coral
ciegos, contrahechos, llagados,
consoláis desconsolados
y curáis de cualquier mal
cual médico celestial
a quien hace dios favores.
 
Humilde y glorioso Antonio
rogad por los pecadores.
 
De tres días ahogados
resucitasteis diez niños
y dos, cual bellos armiños,
del suceso desastroso
porque sus padres amados
lloraban por sus amores.
 
Humilde y glorioso Antonio
rogad por los pecadores.
 
De una que no creía
que la perdonase dios
tomasteis vos sobre vos
la pena que parecía
y al tomarla el mismo día
la hizo dios mil favores.
 
Humilde y glorioso Antonio
rogad por los pecadores.
 
Vos libráis a cualquier reo
de los grillos y cadenas,
y el que os clama se enajena
del pecado sucio y feo,
y pues sois glorioso Orfeo
de Jesús, flor de las flores.
 
Humilde y glorioso Antonio
rogad por los pecadores.
 
A la que con santo celo
y fervorosa oración
el fruto de bendición
os pide por su consuelo.
Vos se lo alcanzasteis del cielo
y aun otras cosas mayores.
 
Humilde y glorioso Antonio
rogad por los pecadores.
 
A ese niño soberano
pídele con eficacia
nos comunique su gracia
pues la tiene de su mano
pues se hizo nuestro hermano
para hacernos mil favores.
 
Humilde y glorioso Antonio
rogad por los pecadores.

Las rondas en Gajanejos

Una rubia vale un duro;
Una morenita dos.
Yo me tiro a lo barato
¡rubia de mi corazón!
 
Tienes la parra a la umbría
Y el balcón a la solana.
¿Quién te va a querer a ti,
cara de rosa temprana?
 
De tu casa a la mía
Voy a poner un emparrado
Para que no te de el sol
Ni en invierno ni en verano.
Eché leña en tu corral
Pensando que me querías
Ahora que ya no me quieres
Dame la leña, que es mía
En el pueblo de Orihuela
Por culpa de tus parientes
Me metieron una novia
Con dos carreras de dientes.
Entre Sigüenza y Molina
Y el pueblo de Maranchón
Se bebían todo el vino
Que hacen en Aragón

“Mi pueblo”, poema a Gajanejos, por Carmen Vela Casado

MI PUEBLO

Gajanejos está sentando en la Alcarria
tiene una gran carretera,
y unos montes muy frondosos
y abajo tiene la vega.

Unas cuestas muy bonitas
sobre todo en primavera,
con olor a madre selva
a tomillo y otras hierbas.

Se oye el canto de los pájaros
al llegar la primavera
y a las doradas abejas
saliendo de sus colmenas.

Libando en la flor del romero,
de la aliaga y de la estepa.
Por eso nadie puede igualar
a nuestra miel alcarreña.

Tierra de cereales
con sus espigas morenas
el labrador mira al cielo
cuando ve una nube negra.